A nadie le gusta trabajar con personas que son un flujo constante de negatividad en el lugar de trabajo. Claro, una cierta cantidad de ventilación es saludable, pero no cuando es interminable. Disminuye la motivación y hace que los problemas parezcan más grandes de lo que son. Por ello debemos tener en cuenta nuestra inteligencia emocional.  Ahora imagine a ese compañero de ...